Nuestra expedición a Ghana significó la tercera y ultima para el año 2018 con ECCBC, queremos agradecer el esfuerzo y trabajo de: Sonia, Munatsi, Juan y Alfonso, así como todos los equipos locales en cada uno de los países (Cabo Verde, Ghana y Guinea Conakry) los cuales se volcaron para que nuestro trabajo fuese lo más provechoso posible. Gracias de corazón, a muchos os veremos el próximo año.

Volvemos de Ghana con 317 cataratas operadas, más de 500 pacientes visitados y con 300 gafas de lectura entregadas.

Quienes mejor algunos de nuestros voluntarios para hacer balance de la expedición.

Juan Rotundo, Santa Fe (Argentina).

Difícil expresar con palabras todos los sentimientos que me generó esta experiencia. Pero si tengo que elegir uno que quizás los englobe a todos es el amor que recibí y me permitieron brindar todas las personas que fueron parte de este momento. Pacientes, niños, personal del hospital y compañeros de trabajo, a los que hoy considero amigos del alma. Gracias a todos.

Leonor Herguedas, Valladolid (España).

Han sido solamente ocho días, pero los ocho días más increíbles que he vivido; y por ello, digo sin ninguna duda, que ha sido la experiencia más impresionante de mi vida.

La sensación tan placentera de hacer muchas horas de trabajo y acabar cansada, pero habiendo ayudado a tanta gente, es algo que no se puede explicar porque en ese momento se te olvida todo lo que te preocupaba para estar simplemente feliz y orgulloso con el trabajo que hemos hecho en el día. También en esta semana he aprendido tantísimo a tantos niveles, que jamás lo podré agradecer lo suficiente.

Hemos pasado estos días incomunicados, sin Wifi y creo que eso no has unido mucho porque nos hemos conocido y hemos creado unos lazos que son irreales en una vida normal, pero será por la situación, por lo que te une o por el choque de realidad tan fuerte, no lo sé, pero en una semana acabas queriendo de verdad a todas las personas con las que has ido.

Sin duda, repetiré esta experiencia porque no puedo estar más feliz de haber tomado la decisión de ir.

Aitor Pomposo, Barcelona (España).

Estoy muy satisfecho por la gran labor realizada por parte de todo nuestro equipo además de la de los enfermeros locales. Recuerdo especialmente a Patrick, un enfermero local que estuvo en todo momento muy atento a las ordenes de los 2 cirujanos, la Dra. Elena Barraquer y el Dr. Noé́ Rivero.

Todos juntos hemos trabajado hacia un objetivo común: devolver la vista al mayor número de personas posible.  No se me olvidará nunca la cara de felicidad con la que entró un señor al quirófano cuando se enteró de que le íbamos a operar el segundo ojo, después de haberle operado el primero con éxito.

Noe Rivero,  Santa Fe (Argentina).

En primer lugar quiero agradecer desde lo más profundo de mi corazón el haberme hecho partícipe de tan altruista y magnífica obra que realizan con la Fundación Elena Barraquer. Gracias por darme el lugar, el espacio y sobre todo la confianza de ser parte de Uds.

Quiero además destacar  el equipo de trabajo con el que me tocó compartir mis días en Ghana. Con mucha admiración, pude conocer y compartir las vivencias con un grupo humano muy valioso, destacado por el buen compañerismo, con una gran actitud y respeto, pudiendo apreciar en ellos y de forma constante esa felicidad con la que se desenvuelven, dejando a la vista los buenos valores y ese amor hacia el prójimo, con una solo misión común para la que vinimos: la de ayudar al más necesitado sin esperar nada a cambio.

Sin embargo debo reconocer que estaba equivocado en esa premisa. En estos 7 días que estuvimos en Ghana sin dudas fui grandiosamente favorecido.Son esos pequeños gestos de gente que no tienen nada material, solo la necesidad de una ayuda por parte la sociedad, los que me llenaron de forma constante el alma. Pude con ellos aprender como un sincero ‘gracias por venir’, una sonrisa, un fuerte abrazo, un beso o un apretón de manos, son una fuente de energía invaluable que me da ánimos y alegría para seguir por este camino solidario.

Muy a mi pesar pude ver y conocer las condiciones en las se vive en otros lugares del mundo, otra realidades tan diferentes a las nuestras.  Sin embargo me llevo conmigo, y como aprendizaje, la experiencia de haber conocido tanta gente que a pesar de estar muy necesitada se las ve muy feliz. Este viaje me cambió sin dudas la forma de ver muchas cosas de mi vida personal, diaria y cotidiana, pero también ha modificado mis objetivos profesionales, redirigiendo mi crecimiento no solo al intelectual sino también al solidario.

MUCHAS GRACIAS, y espero poder seguir ayudando en un futuro cercano con otra expedición, aportando mi granito de arena y evitando la ceguera evitable por #nomáscataratas.

Rocio García Jaldón, Huelva (España).

Una experiencia 100% recomendable, aconsejo a todas esas personas que estén dubitativas que no se lo piensen, si pueden que participen en ello. Dra. Elena Barraquer, una gran profesional, cercana y muy cariñosa. Echo de menos escuchar sus anécdotas y vivencias en aquellas cenas después de un largo y duro día de trabajo. Natalia una gran enfermera, tiene mil ojos. Ella siempre está en todo. Gracias por ser como eres, por tratarnos como tus pequeños y saber protegernos. Simona, ella sola puede con 319 pacientes, una crack. Al equipo de ECCBC gracias por cuidarnos y mimarnos en todo momento. Una experiencia única que nunca olvidaré. Gracias a la Fundación Elena Barraquer por brindarme esta gran oportunidad.

Pedro Montero, Madrid (España).

Desde el momento en que me llamaron para decirme que quedaba un hueco para la expedición, la fundación Elena Barraquer me abrió las puertas a lo que para mí fue una de las mejores experiencias de mi vida.

Fueron unos breves pero inolvidables ocho días que se pasaron volando y en el transcurso de estos días pasé a conocer a todos los voluntarios que al acabar la semana serían como una familia para mí. En esta semana aprendí un sinfín de cosas de excelentes profesionales que han dedicado su vida a los demás y son para mi un ejemplo a seguir en todos los sentidos. También tuve la oportunidad de conocer a los implicados en el viaje a través de Coca Cola a los cuales doy las gracias por su esfuerzo, paciencia y dedicación a la causa y cómo olvidar a los enfermeros del hospital en Winneba que asistieron también a la causa.

Mirando atrás solo tengo buenos recuerdos de mi experiencia en Ghana y si tuviera que resumir en tres palabras mi experiencia, estas serían: convivencia, aprendizaje y alegría. Esta última en especial gracias al excelente humor y actitud que todos profesábamos en todo momento. Es por esto por lo que solo tengo palabras de agradecimiento para todos los implicados en este viaje en especial a la Dra. Elena Barraquer que, como pionera que es, fue una gran líder para todos y que gracias a su fundación llegamos a estas personas en necesidad . Por ello gracias, gracias y siempre gracias.